El artículo de Ellen West escrito por Carl Rogers es un artículo muy interesante, no solo porque relata un caso que motivo un simposio dentro del Congreso de 1958 convocado por
Ellen West era hasta lo que se puede saber por el artículo una joven normal hasta los 20 años, más o menos, pero es posible que aquí empiecen sus problemas, pues ella establece una relación que tiene que terminar porque los padres no la aceptan, lo cual no le permite a Ellen desarrollar su autonomía y su toma de decisiones, impidiendo con ello asumirse como adulta y capaz de ser responsable de sus actos. Tanto es así que a las pocas semanas empieza a comer demasiado y a subir de peso, posiblemente como una respuesta compulsiva a no poder manifestar su sentir y tener que actuar “como debería”, según sus padres, principalmente su padre. Todo esto comenzó a causarle desprecio de si misma, destruyo su confianza de creer en ella como una persona capaz de ser autónoma.
A los 24 años se vuelve a comprometer, pero nuevamente rompe el compromiso por decisión de sus padres y esto genera depresión en ella y odio por su propio cuerpo, y aquí podemos ver los efectos que pueden traer a las personas los llamados operadores modales de necesidad, no debo o debería hacer…no lo que yo creo mejor para mí sino lo que otros creen que debería hacer.
A los 28 años Ellen piensa casarse con su primo pero no a olvidado aún al estudiante del que se había enamorado, lucha entre su autonomía y las vida que los demás desean para ella, ganando nuevamente esta última, pues se casa con su primo. Después de esto visita varios especialistas, sin ningún diagnóstico claro, tiene intento de suicidio y se recluye algún tiempo en el sanatorio de Binswager, pero como los dictámenes son contradictorios, a pesar de la posibilidad del suicidio la dejan irse del sanatorio y Ellen se suicida a los 33 años.
Que me deja este caso, una idea clara de que quizás algo tuvo que ver la época donde le toco vivir a Ellen, pues los tratamientos además de contradictorios no tomaban en cuanta al paciente como persona o ser humano, sino únicamente como objeto, y cuantas veces yo y otras personas hemos tratado a nuestros alumnos o allegados así, no llevándolos al suicidio, pero quizá si truncando sus posibilidades de culminar una carrera o un nivel de estudios porque no encontraron en nosotros, no al profesional con miles de títulos sino al ser humano que los vea a los ojos, se interese en ellos como seres humanos y les brinde además de sus conocimientos algo de afecto, de lo que estamos tan carentes los seres humanos en esta época.
ANTES DE INICIAR MI COMENTARIO QUIERO FELICITARTE POR HABER TOMADO ESTA INICIATIVA DE ESCRIBIR Y COMPARTIR LO QUE PIENSAN Y DICEN LOS AUTORES COMO ROGERS ASI COMO TU ANALISIS, CON EL CUAL COINCIDO Y ADEMAS AGREGO QUE APARTE DE QUE AL PROFECIONAL LE FALTA HUMILDAD PARA RECONOCER SUS ERRORES Y PARA TENER TACTO CON LAS PERSONAS, SINCERAMENTE LO QUE HACE FALTA ES COMPROMISO Y RESPONSABILIDAD PARA LA ACTUALIZACION, ES DECIR EN ESTOS MOMENTOS DESDE QUE EGRESAS DE LA UNIVERSIDAD, TIENES QUE SEGUIR ACTUALIZANDOTE Y ESTUDIANDO, TENER LA VOLUNTAD DE SEGUIR APRENDIENDO Y NO CASARNOS CON UNA SOLA FORMA DE ENSEÑAR Y DE APRENDER,NI CON UNA SOLA TEORIA O PLANTEAMIENTO, SINO SABER QUE MIENTRAS MAS ABIERTOS ESTEMOS AL CAMBIO MAS FACIL SERA PODER AYUDAR A LOS DEMAS, INCORPORARNOS A NUEVOS PROYECTOS, PROPONER ALTERNATIVAS ANTE PROBLEMAS SOCIALES Y DE SALUD PUBLICA QUE TANTO NOS ATAÑEN, YA NO MANTENERNOS EN LA APATIA NI ENAJENADOS .
ESTE CASO QUE PLANTEA C. ROGER ES UNO DE TANTOS CASOS DE SOLEDAD Y DE DESASOSIEGO QUE VIVE EL SER HUMANO EN UN MUNDO QUE FAVORECE LO SUPERFLUO Y LO MATERIAL, ES UN CASO QUE CONMUEVE, POR SIMPLE QUE PAREZCA O POR TRILLADO, ES SOLAMENTE RECORDAR QUE SI ESE AMOR PROHIBIDO O SENSURADO SE HUBIERA CONSUMADO COMPROBARIAMOS UNA VEZ MAS QUE EL AMOR SANA, REVITALIZA Y TE HACE SIMPLEMENTE H U M A N O.