el diario filosofico como experiencia de aprendizaje
Debes estudiar filosofía, aun si no tuvieras más
Dinero que el que es necesario para comprar una
Lámpara y aceite, y no más tiempo que el que hay
Desde la medianoche hasta el canto del gallo.
Friedrich Holderlin
INTRODUCCION:
La sociedad actual demanda de la Universidad la formación de profesionales que egresen con ciertas habilidades y competencias para desempeñarse con autonomía, competencia y flexibilidad, y que además sean capaces de tomar decisiones, sean propositivos, críticos y reflexivos para responder a escenarios cada vez más complejos y cambiantes, además de heterogéneos; sobre todo por la inclusión de las nuevas Tecnologías de Comunicación e Información, en un proceso de aprendizaje permanente. Ello plantea necesariamente un cambio en la concepción del proceso de enseñanza-aprendizaje que se desarrolla en las universidades y de los roles que asumen en este proceso, profesores y estudiantes.
El cambio del centro de atención de la enseñanza al aprendizaje, entendido como proceso de construcción, por parte del estudiante, de conocimientos, habilidades, competencias, motivos y valores, en un contexto de interacción social, plantea al profesor un nuevo rol que se expresa en su condición de orientador o facilitador del aprendizaje.
El profesor, como orientador o facilitador del aprendizaje, es una persona que acompaña al estudiante en este proceso de construcción de conocimientos, habilidades, motivos, competencias y valores, en el que se asumen nuevas funciones que se resumen en su condición de modelo educativo.
La formación del profesorado, para desempeñar su nuevo rol, solo es posible entendiendo la formación del profesorado desde una concepción humanista, en virtud de la cual tanto los profesores como los estudiantes asumen la condición de sujetos de enseñanza y aprendizaje.
Para poder asumir esta condición de sujetos de enseñanza y aprendizaje, es necesario que el profesor incorpore nuevas estrategias de aprendizaje que permitan que el estudiante pueda asumir una actitud crítica y reflexiva ante su realidad cotidiana, y justamente es ahí donde se inscribe la estrategia del “Diario Filosófico”, cuyo objetivo principal era quitar de la cabeza de los alumnos la idea de la filosofía como una disciplina abstracta e incomprensible, poco actual y sin relación con la vida práctica. Es claro que además de este objetivo principal, existían otros relacionados con las habilidades y competencias del lenguaje oral y escrito, como análisis de información, síntesis, coherencia y redacción de ideas, ortografía y competencia dialógica, pues cada semana los alumnos explicaban al docente los sentimientos y sensaciones que había tenido después de haber escrito en su diario.
No es que estas competencias y habilidades no sean importantes, lo que sucedía es que yo quería demostrarles, no de una manera retórica, sino a la manera de John Dewey, aprender haciendo, que cualquiera puede plantearse preguntas filosóficas, pues estas constituyen una necesidad básica del hombre desde su infancia, y que no era necesario que la filosofía fundamentara esto.”Así como el canguro salta y el mono trepa, así el hombre piensa”, afirmaba el neurólogo Valentín Braitemberg. Lamentablemente para quien quiera pensar como Holderlin le resultará, por lo general, difícil encontrar el gusto con lo ya pensado, con la inabarcable cantidad de literatura, con la complejidad de los sistemas de pensamiento contradictorios y con el lenguaje especializado cada vez más complejo de los filósofos. Respuestas a estas cuestiones básicas son más rápidas de obtener en otros campos como la astrología, la new age, etc., por ello la idea de lograr acercar al alumno a esta visión mediante un diario filosófico germinó en mí hasta llevarla a cabo finalmente y darme cuenta si en verdad este cambio de visión podía lograrse o no a través del diario filosófico.
ANTECEDENTES
El Diario filosófico fue definido en esta estrategia de aprendizaje como un cuaderno o libro donde los alumnos, escriben hechos de su vida, sentimientos, emociones y pensamientos relacionados con ellos y con sus intereses, el cual regularmente lleva un orden cronológico, pudiendo utilizar formas de expresión coloquial, al igual que la narración, la descripción, la argumentación, la exposición, etc., así como, dibujos, collages, canciones, frases, etc. que les permita sentirse identificados con él.
Esta estrategia surge en la materia Antropología Filosófica de la Licenciatura de Pedagogía, ubicada en el primer y segundo tetramestre (Plan de 3 años), y cuyo objetivo es que los alumnos conozcan de manera general el desarrollo del pensamiento humano partiendo desde los mitos, pasando por Homero y Hesíodo hasta la Edad Media en el curso I, y del Renacimiento hasta la Posmodernidad en el curso II. Cada curso se trabajo con una Antología que permitió a los alumnos tener desde el inicio del curso las lecturas y actividades diseñadas desde el principio del Tetramestre, pues originalmente al nacer la Universidad Magna en el año 2003, la carrera de pedagogía constaba de 8 semestres (4 años), lo cual permitía en el caso de cada materia una duración de un año; al cambiar al sistema tetramestral, se redujo un año de carrera, pero se modificó también el perfil de ingreso, preponiéndose como futuros alumnos a personas con experiencia docente en cualquier nivel educativo, lo cual se consideró importante para poder subsanar el año menos de duración de la carrera, lamentablemente de la gente que se interesó por la carrera, solo el 40% de la matrícula cumplía el requisito (4 alumnos de 10), por lo cual tuve que realizar además otras adecuaciones para poder lograr los objetivos previstos. En el curso de Antropología Filosófica I, se incorporaron estrategias de aprendizaje como cuadros comparativos, mapas mentales, mapas conceptuales, cuadros CQA, cadáveres exquisitos, elaboración de ensayos y para finalizar cada bloque el grupo se dividió en 3 equipo y cada uno de ellos, escogió una de las 3 estrategias propuestas, que se irían alternando en cada bloque: a) Línea del tiempo, b) Periódico Mural y c) Juego didáctico, las cuales permitieron a los alumnos consolidar los aprendizajes, para finalizar el tetramestre realizando una presentación con marionetas hechas por los alumnos de la Apología de Sócrates (su defensa después de la acusación de ser un corruptor de menores), finalizando esta actividad se realizó una evaluación del curso y fue entonces que me dí cuenta que a pesar de lograrse los aprendizajes de autores y aportaciones relevantes de cada uno, así como sus respectivas concepciones de hombre, alumno, educación, no había logrado quitar de la cabeza de la mayoría de los alumnos su idea de que la filosofía era únicamente materia de escuela en donde se veían a ciertos personajes, pero sin ninguna vinculación con su vida cotidiana. Justamente a partir de esta evaluación me di a la tarea de incorporar nuevas estrategias para mostrarle a los alumnos que la filosofía no se podía encasillar como una materia de escuela, sino que podía utilizarse en la vida cotidiana incluso por aquellos que no eran filósofos e incluso se podía vivir de ella sin necesidad de ser maestro de escuela y no pensar como Norbert Elias quien afirmó que la filosofía es en la actualidad “completamente decadente” y que su prestigio es “la gloria póstuma de una época más importante”. Por ello, además de mantener las estrategias que según la evaluación habían dado resultado incorporé la lectura de 2 libros que me ayudaron y abrieron el camino, para poder realizar el “Diario Filosófico”, el primero fue “las Preguntas de la Vida” de F. Savater, que les permitió a los alumnos acercarse al tipo de reflexión que yo esperaba que pudieran lograr, además de haberles movido mucho sus sentimientos sobre todo el primer tema relativo a La Muerte, y después el segundo libro, “Más Platón menos Prozac”, que les hizo darse cuenta de cómo en la actualidad la filosofía intenta recuperar el lugar práctico que tuvo y que permite que hoy en día en muchos países muchos filósofos den asesorías filosóficas que ayudan a las personas en esta era Posmoderna a reflexionar sobre el vacío existencial producto de la alienación que estamos viviendo.
Terminando estas actividades y quedando 7 semanas de clase (Marzo-Abril del 2006) le propuse al grupo trabajar con un “Diario Filosófico” en el cual se trabajaría un tema por semana de manera individual, únicamente el primer tema “La Muerte” fue propuesto por mí, los demás fueron seleccionados por los alumnos, en virtud de su intereses, quedando constituido el diario por los siguientes temas: (Amor, Libertad, Celos, Alegría, Esperanza y Fe).
EL DIARIO COMO HERRAMIENTA DE DESARROLLO DE HABILIDADES EN LOS ALUMNOS DE PEDAGOGIA
El diario constituye un valioso instrumento para el diagnóstico del desarrollo de habilidades en los alumnos, toda vez que permite la expresión de sus vivencias y reflexiones sobre su realidad cotidiana y sobre sus intereses personales.
En este sentido Zabalza (2004) plantea:
“Los diarios constituyen narraciones realizadas por los profesores y profesoras (tanto en activo como en formación)(…) el marco espacial de la información recogida suele ser el ámbito de la clase o aula pero nada impide que otras ámbitos de la actividad docente (o de otra índole-el agregado es mío) puedan ser igualmente reflejados en el diario” (2004:16)
A pasar de que Zabalza aquí plantea esta actividad como desarrollada por docentes, los alumnos pueden igualmente realizar los diarios, con temas comos los del “Diario filosófico” que incluyen sus intereses personales e incluso otros temas relativos al ámbito de la clase o el aula.
Otras investigaciones realizadas con estudiantes de la carrera de Educación Física, sustentadas en la investigación acción como recurso de aprendizaje profesional durante la práctica docente, González Maura, Blández, López Sierra (2004) han constatado las posibilidades del diario como instrumento de diagnóstico y potenciación del desarrollo profesional.
A través del diario es posible explorar la manifestación de indicadores del desarrollo de habilidades (como análisis, síntesis, reflexión crítica, perseverancia, compromiso, etc.), que se tornan más evidentes cuando se trabaja el diario con carácter abierto y sistemático, es decir, cuando la consigna invita al sujeto a expresar libremente sus impresiones, ideas, vivencias, respecto a su vida cotidiana o sus intereses.
La reflexión crítica constituye uno de los indicadores esenciales del desarrollo de habilidades cognitivas. A través del diario es posible constatar cómo se produce el proceso de reflexión acerca de situaciones cotidianas y como evoluciona. En este sentido es necesario diferenciar los diarios centrados en la descripción, de los diarios centrados en el análisis valorativo de las experiencias y vivencias cotidianas, éstos últimos evidencian un nivel superior de análisis.
Por otra parte se pudo constatar cómo la lectura sistemática de los diarios en las sesiones de trabajo con el titular del curso, permitió no solo socializar las inquietudes, vivencias y reflexiones, sino también potenciar el desarrollo de un indicador valioso para su futura competencia profesional, que es la mejora de la competencia dialógica.
El valor del diario como un instrumento potenciador del desarrollo de habilidades en los alumnos de la carrera de pedagogía, se manifiesta en la posibilidad que brinda al sujeto de, a partir de la reflexión sistemática de sus vivencias y experiencias, identificar problemas y plantearse posibles estrategias de solución dirigidas al mejoramiento de sus habilidades, entre las cuales se encuentran: la toma de conciencia de problemas futuros de desempeño profesional, la aproximación analítica de las vivencias, experiencias y creencias de los alumnos y su impacto en la vida cotidiana, la profundización en la comprensión del significado de sus acciones, la toma de decisiones y puesta en marcha de iniciativas de mejora.
A continuación, a través de algunos ejemplos del “Diario Filosófico” analizaremos su valor como instrumento de desarrollo de habilidades para su futuro desarrollo profesional (análisis, síntesis, redacción, coherencia, ortografía, reflexión crítica e incluso competencia dialógica).Durante las 7 semanas que duro esta actividad, periodo marzo-abril del 2006, el diario fue utilizado como un instrumento a través del cual los estudiantes narraban sus impresiones, reflexiones y vivencias acerca de temas de su interés, salvo en el caso del primer tema “La Muerte” que fue propuesto por mí, a raíz de la respuesta que produjo el Libro de Savater, “las preguntas de la vida” sobre todo el primer ensayo referente a la muerte; el carácter del diario fue abierto y sistemático. Cada estudiante era atendido individualmente por el maestro titular de la materia. Cada semana, el día viernes se efectuaba una sesión de trabajo del docente con sus alumnos que comenzaba con la lectura de los diarios y en los que se intercambiaban experiencias, vivencias y reflexiones sobre los temas escogidos y se buscaban estrategias de solución a los problemas detectados, ya sea de ortografía, redacción, síntesis, análisis o de otra índole.
El diario de N.S.N en las primeras semanas resultó eminentemente descriptivo, en el que se expresaba un poco de incertidumbre hacia el futuro y preocupación por el más allá
“Acabo de despedirme de mis hijos y mi esposo para llegar hasta aquí, a mi segundo turno laboral, la escuela. Pero en mí camino me pregunto ¿Por qué me despedí? ¿Acaso ya no regresaré? ¿Quién lo sabrá? No lo sé. Esto de la muerte es muy intrigante y hasta desesperante porque es muy cierto que no sabemos cuando podemos estar poniendo punto final a una charla, a un compromiso, o hasta una misma tragedia ajena para iniciar nuestra propia muerte”
En la medida que avanzaba el tiempo se observaron narraciones más reflexivas, aunque se siguió observando la descripción, y una mayor implicación personal
“La otra libertad, según Savater y en la que estoy de acuerdo en parte es que el individuo quiere lo que no quiere y no quiere lo que de hecho quiere, es decir, quiere no actuar de una manera u otra, pero aunque sabe que no está bien, lo hace. Es lo que quiere ser pero a la vez quisiera ser de otra forma. Por ejemplo, no quiere ser cobarde ante el peligro pero como sabe que es algo riesgoso mejor se aleja aunque le hubiera gustado no ser cobarde”
“La esperanza pone distancia entre la necesidad inmediata de respuesta a nuestro deseo y el objeto de deseo en sí…A través del tiempo que la esperanza otorga a esa consecución, el deseo se va debilitando y hasta olvidando, llegando incluso, en la mayoría de ocasiones, a perder todo su significado, todo su sentido pasional y vital”.
“Libertad es entonces para mí, actuar, ser y elegir lo que en ese momento representa una necesidad que cubrir. Soy libre desde el momento en que pienso qué quiero, o necesito y qué voy a tomar para cubrir esa necesidad”
“Soy libre de tener fe en lo que quiero, según, mi ideología, mi contexto, mis experiencias. Puedo rendir tributo de la fe a través de una oración religiosa o simplemente tener fe en que mañana lloverá porque así lo necesito. La fe convierte en realidad mi deseo y puede ser a corto, mediano o largo plazo”.
CONCLUSIONES
A lo largo de la experiencia del “Diario Filosófico” he defendido la concepción del desarrollo de habilidades académicas, como un proceso permanente, continuo y gradual hacia la autodeterminación del alumno en el ejercicio de su desempeño académico y su futuro desempeño profesional, que implica necesariamente la reflexión crítica y comprometida del estudiante de pedagogía con la calidad de su desempeño y con la transformación de su quehacer en un ambiente de diálogo y participación, en el contexto histórico-social concreto de su desempeño cotidiano.
Considero que el diario filosófico, propició la reflexión continua en torno a las vivencias y experiencias que experimenta el alumno en su quehacer diario y que deviene en un instrumento valioso para el diagnóstico y la estimulación de su desempeño académico.
Destacaría además que a pesar del corto tiempo de aplicación de la estrategia, las opiniones de los alumnos fueron muy favorables, tanto que se propuso continuar con el Diario en Filosofía de la Educación una materia del sexto y séptimo cuatrimestre, pues según los alumnos les brindó la posibilidad, a partir de la reflexión sistemática de su diario, de identificar problemas en el desarrollo de ciertas habilidades, así como plantear posibles estrategias de solución dirigidas al mejoramiento de su desempeño académico, además de darse cuenta que la filosofía podía ser más que una simple materia de escuela, que se había puesto de manifiesto la diversidad de temas y tareas que le corresponden a la filosofía, en la actualidad, para la solución de los problemas en la sociedad y en la vida de cada hombre, siendo las cuestiones referidas a la ética las que registraron para ellos el mayor interés.
Por todo ello creo que es necesario sistematizar más esta estrategia de aprendizaje y ponerla en práctica, de ser posible, desde el primer cuatrimestre, lo cual seguramente redundará en un desarrollo más eficiente y rápido de las habilidades y competencias de comunicación, tan útiles en el desarrollo académico y profesional de los alumnos de la licenciatura en pedagogía, además de hacerle seguramente algunas adecuaciones, pues se podrían incluir aspectos relativos a su trabajo en clase, a los autores preferidos, su opinión acerca de alguna cita célebre de algún filósofo, o algunos otros temas que le pudieran dar variedad al diario, preemitiéndole a los alumnos reafirmar la diversidad de temas y tareas que le corresponden a la filosofía.
BIBLIOGRAFIA:
Blandez, Julia; López, Alejandr, Sierra, Miguel Angel (2004): “La educación de valores en la practica profesional: una experiencia en la formación de estudiantes de Educación Física en la Universidad Complutense de Madrid y el Instituto Superior de Cultura Física “Manuel Fajardo” en la Habana, en Revista Cubana de Educación Superior, vol. XXIV (3), pp85-101, La Habana
Boehm, Ulrico. (2002). Filosofía Hoy. Fondo de Cultura Económica, México.
Ginés Mora, José. (2004): “La necesidad del cambio educativo para la Sociedad del Conocimiento”, en: Revista Iberoamericana de Educación, nº35,pp 13-37, Madrid, OEI
González Maura, Viviana (2002): “La profesionalidad del docente universitario desde una perspectiva humanista de la educación”, Madrid, OEI
Zabalza, Miguel Angel (2004): Diarios de clase. Un instrumento de investigación y desarrollo profesional, Madrid, Nancea.

Viviana Gonzalez Maura dijo
Me ha parecido muy interesane y "familiar" la lectura de su articulo "El diario filosofico como experiencia de aprendizaje, sin embargo me pregunto ¿por qué no refiere en la bibliografía el artículo "El diario como instrumento de diagnostico y desarrollo profesional del profesorado" http://www.rieoei.org/1248.htm
si le ha sido tan util para la elaboracion de su articulo.
10 Septiembre 2006 | 08:44 PM